La conexión en el baile

El frame del baile

La conexión es esencial para todos los bailes de pareja y es el medio principal para comunicar el movimiento de baile sincronizado entre el líder y el seguidor. Otras formas de comunicación, como las señales visuales o las señales habladas, a menudo se consideran que estropean el baile, a menos que se usen en circunstancias específicas, por ejemplo, figuras de práctica o figuras que se bailan a propósito sin conexión física. La conexión se puede utilizar para transmitir energía, así como información y señales.

Seguir y llevar en un baile de pareja se logra manteniendo una conexión física llamada «marco» (frame, en inglés) que permite al líder transmitir el movimiento corporal al seguidor, y que el seguidor sugiera ideas al líder. Un marco es una combinación estructural estable de ambos cuerpos mantenidos a través de los brazos y/o piernas de los bailarines.

Por frame entendemos la cualidad de mantener el propio cuerpo tenso, pero flexible, mientras bailamos. Es decir, el frame consiste en mantener el grado de contracción muscular necesario para bailar de manera eficiente y segura. Es un concepto crucial en los bailes de pareja y está estrechamente vinculado al concepto de conexión.

«Frame» es un vocablo inglés que podemos traducir como «estructura» o «armazón». En este caso se refiere a la solidez necesaria en nuestra postura y articulaciones cuando interactuamos con nuestra pareja de baile, al tono. Esto permite transmitir y recibir la información sobre los pasos de baile de manera no verbal (conexión).

El frame resulta importante en los bailes de pareja porque permite comunicar los movimientos y, por lo tanto, ejecutarlos correctamente. Si una pareja se toma de las manos, pero relajan los brazos de manera que cuelguen entre ellos, los pasos de uno tendrán escaso o nulo efecto sobre el otro. A esto se le llama bailar “sin frame”. No existirá otra transmisión de información que la visual, que siempre resulta menos inmediata y no funciona bien con la música rápida. Si en lugar de eso, la pareja de baile se toma de las manos, pero tensando los brazos, cuando uno de ellos se mueva moverá al otro. A esto se le llama bailar “con frame”. Sin frame, en realidad estás bailando sin conexión, a tu bola (aunque esto es posible, debe ocurrir solamente si está previsto en el baile y no por negligencia).

Es necesario pensar que el frame tiene distintos grados de rigidez, desde flojo o lacio (sin frame) a brazos inamovibles, pétreamente rígidos (mucho frame). Sea cual sea la rigidez base de nuestro frame, los brazos deben tener flexibilidad. Distintos estilos de baile presentan diferentes grados de frame.

La fuerza necesaria en la «conexión» es función de la posición del cuerpo. Cuando el «Llevar/Seguir» se ejecuta con fluidez, el simple movimiento del cuerpo crea la suficiente fuerza en las yemas de los dedos del hombre para «llevar» a la pareja. Evidentemente, todo esto es más fácil de decir que de hacer. Se requiere trabajo en equipo por parte de la pareja.


Posición abierta y posición cerrada

La conexión se produce tanto en posiciones de baile abiertas como cerradas.

En posición cerrada con contacto corporal, la conexión se logra manteniendo el marco. El seguidor se mueve para corresponder al líder, manteniendo la presión entre los dos cuerpos, así como la posición.

En una posición abierta, o cerrada sin contacto corporal, las manos y los brazos por sí solos proporcionan la conexión, que puede ser una de tres formas: tensión, compresión o neutro.

  • Durante la tensión, los bailarines se alejan unos de otros con una fuerza igual y opuesta. Los brazos no originan esta fuerza por sí solos; son ayudados a menudo por la tensión en la musculatura del tronco, a través del peso corporal o por el impulso.
  • Durante la conexión de compresión, los bailarines están empujando uno hacia el otro.
  • En una posición neutra, las manos no trasmiten ninguna fuerza aparte del peso de las manos del seguidor en las del líder.

En algunos tipos de baile, como el swing, la tensión y la compresión pueden mantenerse durante un período de tiempo considerable. En otros bailes, como los latinos, la tensión y la compresión se pueden utilizar como indicaciones del próximo movimiento. Sin embargo, en ambos estilos, la tensión y la compresión no indican un movimiento inmediato: el seguidor debe tener cuidado de no moverse antes del movimiento real del líder. Hasta entonces, los bailarines deben igualar las presiones sin mover sus manos.

La regla general para las conexiones abiertas es que los movimientos de las manos del líder hacia atrás, adelante, izquierda o derecha se originan a través de movimientos del cuerpo entero. En consecuencia, para el seguidor, un movimiento de la mano conectada se transforma inmediatamente en el movimiento correspondiente del cuerpo. Tensar los músculos y bloquear el brazo logra este efecto pero no es cómodo ni correcto. Tal tensión elimina la comunicación más sutil en la conexión, y elimina el libre movimiento hacia arriba y hacia abajo, como se requiere para iniciar muchas vueltas.

En lugar de simplemente tensar los brazos, la conexión se logra mediante la participación de los músculos del hombro, de la parte superior del cuerpo y del torso. El movimiento se origina en el centro del cuerpo. Un líder conduce moviéndose él mismo y manteniendo el marco y la conexión. Diferentes formas de baile y diferentes movimientos dentro de cada baile pueden requerir diferencias en la conexión. En algunos bailes la distancia de separación entre la pareja se mantiene bastante constante. En otros, los movimientos de acercarse y apartarse son fundamentales para el baile, por lo que requieren flexión y extensión de los brazos alternando la compresión y la tensión.


Técnica de tensión del brazo

La tensión del brazo es, probablemente, el aspecto más importante para bailar bien. Generalmente es necesario mantener el brazo firme, aunque en ocasiones es necesario relajarlo.

El movimiento lateral debe ser acompañando al cuerpo, mientras que el movimiento vertical debe ser libre. En este sentido, el movimiento en el plano horizontal hace que el cuerpo se mueva o gire. Los brazos no son espagueti en el plano horizontal ni ofrecen resistencia en sentido vertical, de lo contrario se hace muy difícil «Llevar”. Mantener el brazo libre para moverse en el sentido vertical y firme para el movimiento en sentido horizontal.

Intentemos encontrar el equilibrio ideal entre «tono» y «relajación». No es un concepto fácil de asimilar, incluso después de un profundo análisis. Por regla general, cuando bailes intenta mantener el mismo nivel de comunicación entre tus manos y las de tu pareja; es decir, siempre que sea posible mantén la misma presión contra tu pareja. Esto hace a ambos miembros de la pareja extremadamente sensibles ya que cualquier variación en la presión es una clara indicación de que «Llevar/Seguir» empieza a funcionar.

Existe una maravillosa sutileza en «Llevar/Seguir» que se experimenta cuando ambos bailarines eliminan los «espacios muertos» en la comunicación que existe entre las manos y el cuerpo. No permitas que el movimiento de la parte inferior del cuerpo interfiera en el «No-Movimiento» de la parte superior del cuerpo. Esto es: no transmitir movimiento a los brazos cuando muevas la cadera o el pie. Mantén la adecuada tensión en el brazo…; no muevas el torso porque un torso «quieto» permite a la mujer distinguir la «conducción» y además luce mejor.

Los brazos son una extensión del cuerpo, no unas unidades separadas del mismo. Por lo tanto, tu cuerpo debe ser responsable de todo lo que ocurra con tus brazos. Si los brazos están relajados, tú no responderás a la «conducción» porque no percibirás las indicaciones del «conductor». Perderás estas indicaciones porque estas serán absorbidas por los brazos en vez de ser percibidas. Si presionas con tú dedo una gominola esta absorberá la presión, pero si empujas un libro, éste se moverá.

No «desconectes» los brazos del resto del cuerpo. Cierra los ojos de vez en cuando mientras bailas para descubrir que una gran parte del baile se realiza con la comunicación entre el cuerpo y los brazos. Baila una melodía completa con los ojos cerrados e intenta «escuchar» a tu pareja a través de tus brazos y cuerpo. No obstante, no ejecutes figuras complicadas, pero prueba con distintas tensiones del brazo y «escucha» con ellos a tu pareja. La «tensión» del brazo significa que este debe actuar como un muelle que ejerce una fuerza de oposición tanto en el sentido de «empujar» como de «tirar».

El brazo de la mujer debe ser mantenido en una posición confortable, ni totalmente extendido ni totalmente doblado. Si su brazo está totalmente extendido, no está ni en posición natural ni confortable, además difícilmente puede absorber choques y se cansa. Es mucho mejor mantenerlo ligeramente doblado y en una posición cómoda. La posición del brazo del hombre es similar. Ambos deben tener la adecuada tensión (si el cuerpo se mueve, los brazos se mueven con el).

Los brazos no deben estar nunca extendidos completamente. Siempre deben mantenerse ligeramente doblados. El ángulo varía durante el baile. Los brazos doblados lucen más y permite sentir mejor el «Llevar/Seguir». La idea es que no estén rígidos.

Otro concepto que está unido es el de «peso del cuerpo». Un ejercicio sencillo, pero eficaz, es el siguiente: La pareja se sitúa uno frente al otro, los codos doblados aproximadamente 90º y las manos más o menos a la altura de la cintura, las palmas de la mano de la mujer mirando hacia abajo, cogiendo las manos del hombre teniendo ambos los dedos cerrados como un gancho, pero sin apretar. Ahora «Llevar» hacia adelante y hacia atrás sintiendo el «peso del cuerpo» del otro. El truco es igualar el uso que la pareja hace de su peso para mantener el equilibrio como pareja. El mejor camino para aprender esto es practicarlo hasta conseguir una reacción perfecta por parte de ambos. La mujer generalmente iguala la extensión del brazo del hombre. Cuándo estrechas la mano a alguien, ¿dónde pones tu mano? ¿En su cara, En su pecho…? No, tu extiendes tu mano hasta la mitad de la distancia entre esa persona y tú. Lo mismo para bailar.


Técnica sobre la figura de la pareja

Cuando uno se sitúa en la pista en posición cerrada (Closed Hold) necesita mantener equilibrio y figura estable. Una buena posición permite a cada miembro de la pareja mantenerse equilibrado y sin interferencias en la pista.

El hombre no debe mantener a la mujer como aprisionada entre las garras de una prensa. Una buena posición tiene que tener la suficiente flexibilidad como para permitir un ajuste cómodo dentro de la figura. Estando en una buena posición, cada miembro de la pareja debe tener su propio territorio. Si uno invade el territorio de su pareja existe riesgo de «conflicto» o, al menos, de tropezar con sus pies.

La posición es la base del baile. Si la posición es débil o floja, la casa se tambalea. Una posición estable maximiza el acoplamiento entre la pareja y por tanto la cantidad de información útil que puede transmitirse entre los dos cuerpos. Cuando el hombre «Lleva» precede sus movimientos con su impulso; por ejemplo: si quiere dar un paso a la izquierda en el tiempo 1, él pone el peso de su cuerpo ligeramente antes, una fracción de segundo antes del tiempo 1 para indicarle a la mujer sus intenciones. Pero si la tensión entre la pareja no es la suficiente, ella no percibirá a tiempo esta intención ya que no hay conexión sólida entre sus cuerpos y la información no llegará a su destino.

En general se puede afirmar que cuando el hombre mueve la mano, no está moviendo la mano de ella. Está moviendo SU CUERPO. Si no mantenemos la una buena posición, la «conducción» no funciona.


El abrazo

Es posible que las conexiones sean invisibles pero siempre están ahí, enterradas justo debajo de la superficie.

El código Da Vinci, Dan Brown